Remedios para la tos del bebé, la tos es un mecanismo reflejo que utiliza el organismo para defenderse contra los gérmenes o expulsar cualquier cuerpo extraño que entre en las vías respiratorias (como un trozo de comida) y que entorpezca la llegada del aire a los pulmones.

Existen algunos remedios naturales y recomendaciones que pueden ayudar a mejorar la situación de los niños que tienen tos.

– Verter 1 cucharadita de orégano en 1 taza de agua.  Tapar y dejar refrescar.  Colar y añadir un poco de miel si el  niño es mayor de 3 años.

– Hervir, durante 5 minutos, 1 cucharada de malva en 1 taza de agua.  Pasado ese tiempo, retirar del fuego y  dejar refrescar.

Luego, humedecer esta preparación en un paño pequeño que, a modo de cataplasmas, se aplicarán sobre los bronquios, la garganta y los pulmones.  Este remedio es indicado cuando la tos tiene como origen un fuerte resfriado.

– Verter 1 taza de leche en una cacerola hasta que el fondo quede cubierto y agregar 125 g de requesón. A continuación se calienta todo, removiendo vigorosamente. El requesón caliente, pero no demasiado, se extiende sobre un paño limpio y se aplica como cataplasma sobre el tórax por la noche.

– Colocar una olla con agua al fuego para aumentar la humedad ambiental o humidificador. (No agregar sustancias balsámicas al agua).

– Partir una cebolla grande en dos, colocar un parte sobre una mesita dentro del dormitorio del niño y dejar toda la noche allí.  Este remedio ayuda no sólo a controlar la tos nocturna o la proveniente de los resfriados sino también a descongestionar la nariz.

– Usar algunos de los siguientes remedios homeopáticos, según los síntomas: Sticta pulmonaria para las ocasiones en las que la tos empezó con un catarro nasal se administrarán diez gotas tres veces al día. Cuando la tos es seca y dolorosa Bryonia alba, cinco gotas cinco veces al día. Tartarus stibiatus se administrará cuando la expectoración es dificultosa. Rumex crispus, en caso de tos casi ininterrumpida y que es especialmente grave por la noche, la dosis es de cinco gotas cada hora.

– Realizar una envoltura de patata tibia.

– Efectuar infusiones de fárfara y verbena; los cuales son altamente calmantes de la tos irritativa.

Recomendaciones:

Ofrecer mucho líquido al niño Los padres deben ofrecer a sus hijos líquidos como zumos, agua o caldo, ya que son los mejores expectorantes naturales al aflojar la tos seca y dura que lastima e irrita.

Usar un humidificador especialmente si se emplea calefacción, ya que éste contribuye a resecar las vías respiratorias, pero usarlo de manera intermitente. La humedad excesiva no es buena para los bronquios. Tampoco los humidificadores de vapor frío son oportunos para los niños con problemas bronquiales o con asma.

Mantener un ambiente limpio El lugar donde esté el niño debe estar libre de sustancias irritativas que desencadenen la tos, como por ejemplo el tabaco. Igualmente se debe tener cuidado con los insecticidas y con los ambientadores que se pulverizan en la habitación.

Cuándo acudir al pediatra:

  • El niño tose continuamente durante la noche
  • El niño tiene dificultad para respirar
  • La tos ha durado más de 10 días.
  • La tos está acompañada de estridor, un ruido ronco en cada inhalación provocado por el aire al pasar por la laringe inflamada (aparece un hundimiento en la parte superior del esternón)
  • Tos persistente producto que el niño aspiró algo pequeño (semillas, maíz, avellanas, etc.) y es necesario retirarlo de las vías respiratorias.

 

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