Una de las cuestiones que preocupa a muchas mujeres tras el embarazo es recuperar el pecho tras la lactancia. Los cambios sufridos en el pecho durante la gestación y la lactancia requieren unos cuidados especiales.

Durante el embarazo la tonicidad de la piel sufre mucho, por lo que tras el parto la piel necesita cuidados especiales, también la zona de los pechos. Las estrías o el aumento de tamaño son los problemas más frecuentes que pueden haber surgido durante el embarazo.

Y es que no son pocos los cambios en los pechos durante el embarazo, lo cual hará que tal vez no vuelvan a estar como antes, pero sí pueden estar bonitos y podemos cuidarlos para ello. Cosmética, un buen sostén y ejercicio serán nuestros aliados.

 

Estrías en los pechos tras el embarazo

Aunque es difícil hacer desaparecer las estrías, sí se pueden mitigar y sobre todo prevenir. Las estrías surgen porque las fibras elásticas de la piel se tensan, ser rompen y dejan marcas; estas líneas al principio son ligeramente rojas y azuladas, y poco a poco se tornan rosadas, ligeramente nacaradas y finalmente blancas.

Algunas mujeres no tendrán estrías en los pechos, pero otras (especialmente si tienen estrías en pecho o en otras partes del cuerpo desde la adolescencia) sí verán estas nuevas marcas en su piel.

Para evitar su aparición, se puede preparar adecuadamente la piel para esta distensión natural, aportándole más elasticidad y más resistencia gracias a la hidratación adecuada. Existen muchas cremas anti-estrías con los elementos más adecuados para tonificar la piel.

Si ya han aparecido, tras el parto sigue hidratando para cuidar los pechos, existen tratamientos específicos que reducen las estrías (aunque no puedan desaparecer completamente).

 

Evitar pechos caídos

La misma hidratación de la que hemos hablado para prevenir estrías puede ayudarnos a prevenir la caída del pecho, que se produce al aumentar estos de tamaño y a la distensión de los músculos pectorales que puede verse favorecida por los cambios hormonales durante el embarazo. Es importante recordar en este momento que los pechos no se caen por alimentar al bebé sino por los embarazos.

Es durante este periodo cuando los senos pueden aumentar de peso (hay muchas diferencias entre mujeres) y cuanto más grandes sean más probabilidades tienen de “descolgarse”, ya que los pechos no cuentan con ningún músculo y tampoco con una sólida fijación al tórax.

Algunos consejos:

– Mantener la zona de los pechos (hasta el cuello) hidratada va a dar tonicidad y evitar que los músculos se distiendan, la zona se estire y favorece que el pecho se sujete naturalmente. Durante la lactancia, cuida que la crema no tenga olor para que no moleste al bebé y límpiate antes de dar de mamar.

– El sujetador también es importante, ha de adaptarse a nuestra talla durante el embarazo y la lactancia, ser firmes, de tirantes anchos, que mantengan los pechos en su posición natural sin desplazarlos, comprimirlos o dejar marcas en hombros y espalda…

– La postura ha de ser correcta: evitemos estar encorvadas, hay que mantener la espalda recta.

– Adelgazar rápidamente también puede provocar la caída del pecho, por lo que la recuperación del peso ha de ser gradual. Además, no queremos poner en riesgo nuestra salud, y si hemos de perder algunos kilos, ha de hacerse poco a poco.

– La natación ayudará a mantener los músculos fuertes, ya que interviene la zona pectoral.

– Es importante realizar ejercicios isométricos en los que intervienen los músculos pectorales. Vemos algunos en el siguiente apartado.

 

Ejercicios para el pecho

Mediante estos ejercicios los músculos se tensan venciendo una resistencia en primer lugar y se relajan después, lo cual los fortalece de manera prolongada y fortalecen el busto. Aquí os ofrecemos una sesión de ejericios orientados al cuidado de los pechos.

– Sentada sobre los talones, junta las palmas de las manos frente al cuerpo, apriétalas intensamente, manteniendo la presión cinco segundos y después aflojando. Repite el ejercicio cinco o diez veces.

– Sentada sobre los talones, con las manos unidas sobre la cabeza repetimos el ejericio anterior el mismo número de veces.

– Sentada sobre los talones extiende los brazos detrás de la cabeza y se repiten los ejercicios anteriores.

– De pie, con las piernas separadas y rodillas ligeramente flexionadas, extiende los brazos lateralmente y gira los hombros hacia delante y hacia atrás; repite el ejercicio diez o quince veces.

– De pie hacemos diez o quince pequeños círculos con los brazos extendidos lateralmente, sin mover la parte superior del cuerpo.

– El gesto de hacer una mueca con la boca alargando la sonrisa al máximo y tensando los músculos del cuello también eleva la zona pectoral.

De todas formas la recuperación de la figura después del parto no es cosa de unas semanas, y que tampoco se logra en muchas ocasiones estar igual que antes del embarazo, sin que ello suponga un drama. Es importante aceptar los cambios en el cuerpo de la mujer, reconciliarse con el nuevo cuerpo, e intentar seguir sanas, estar en forma.

Como parte de ello, el cuidado de los pechos después del parto es importante para que la mujer se sienta bien.

¡Se puede tener unos pechos bonitos tras el embarazo!

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

X