Hoy os voy a hablar de mi experiencia con la osteopatía.

Siempre he sido un poco reacia a este tipo de especialistas porque no le veía mucho sentido a su técnica para mejorar la salud, hasta que se me presentó un problema que para mi era grave y acudí a ellos.

Soy mamá de un bebé de 17 meses el cual es un niño estupendo y muy divertido, tan divertido que hasta para dormir era una diversión…

Él siempre ha sido un bebé muy risueño, activo, comilón y muy poco dormilón de ahí nuestro pequeño problema.

 

Todo empezó a raíz de los tres meses de vida, ya que hasta ahí era todo “normal”, o lo que yo considero “normal” (Comer, dormir y poco más… ) A partir de esa edad mi bebé cambió y nuestra vida también.

Cada tarde a la hora de la siesta era horrible ya no quería dormir, por la noche era aún peor, no había manera de acostarle en su cunita, ni en nuestra cama, ni en el sofá. Sólo se dormía en el carro y cada 30 min se despertaba.… Así cada día, cada noche… Era algo traumático tanto para él como para mi.

Empezamos con los pediatras, médicos especialistas en el sueño, pediatras neurológicos etc.

Cada día era peor, el niño estaba muy nervioso. Yo insistía a los médicos que le miraran más a fondo, que yo no entendía el por qué mi bebé no dormía y cuando ya por agotamiento se conseguía dormir o bien en mis brazos o bien en el carrito, se despertaba cada 30 min llorando y muy nervioso… ¡Era un auténtico calvario!

 

Los médicos después de hacerle pruebas me decían que mi bebé estaba sano simplemente que su sueño no había madurado y algún día empezaría a dormir. Sé que mi hijo era un niño sano, sólo había que verle como jugaba, corría, reía… Pero, ¿Que era lo que le impedía el no dormir tranquilo?

Es normal que los bebés se despierten varias veces en la noche, pero él iba cumpliendo meses y su sueño no mejoraba, seguía sin dormir más de 2h seguidas.

Después de mucho leer, y mucho consultar me decidí por probar con la osteopatía. Me informe de cual era la técnica que usaban y que problemas trataban, a parte de cólicos, reflujos y de más, trataban el sueño… Eso me interesaba y mucho.

Visitamos varios profesionales pero mi hijo seguía sin dormir, hasta que dimos con el adecuado.

Me lo recomendaron varias personas, eso me dio mucha confianza y llamé, después de muchos meses de espera nos atendió.

Mi sorpresa fue cuando después de contarle nuestro pequeño problema y hacerme varias preguntas a cerca de mi embarazo empezó a tocarle. Yo no podía creer lo que mis ojos veían. Mi bebé un niño muy activo, inquieto. ¡Estaba sentado sin moverse! Después de 1h tratándolo me explico que le  podía estar pasando. ¡Todo me encajaba!

 

A partir de ese día mi bebé de 17 meses empezó a dormir toda la noche.

Después de tantos meses sufriendo, visitas a los médicos, pruebas etc… Habíamos ido a un osteópata y Mi bebé dormía, no me lo podía creer… Nuestra experiencia fue totalmente positiva, por eso lo recomiendo al 100%

 

Desde ese día nuestras vidas cambiaron y por supuesto para mejor.

 

 

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