Ya es hora de que tu pareja y tú disfrutéis de un rato a solas, sin vuestro pequeño. Para que esta primera salida sin el bebé sea un éxito radica en que le dejéis con la persona adecuada.

A partir de los tres meses vuestro bebé será más independiente. Algunos bebés ya no necesitan la toma nocturna y duermen más horas seguidas, lo que os dará más libertad para salir a cenar o al cine.

Pero si aún necesita comer por la noche, tampoco hay mayor problema, porque podéis dejar una toma preparada a la persona que se quede con él (de leche de fórmula o de leche materna, ya que te la puedes sacar con el sacaleches).

Pensar también que vuestro hijo aún no se encuentra en la etapa del miedo a los extraños (una fase por la que pasan la mayoría de los bebés entre los ocho y los diez meses, en la que no quieren estar con nadie más que con sus padres o con los abuelos que ven a diario).

¿Con los abuelos?

Aun así, es lógico que al plantearos con quién le dejáis esa primera noche sin vosotros os surjan algunas dudas.

Tenéis dos posibilidades: dejarle con un familiar o con una canguro. En cualquier caso, recordad que la condición imprescindible para que podáis disfrutar de vuestra primera salida nocturna sin el bebé radica en que esa persona que va a cuidar de vuestro pequeño os inspire plena confianza.

La opción de los abuelos es la más sencilla, ya que no son unos extraños para vuestro hijo y en caso de que se despierte cuando vosotros no estéis, no se asustará al verlos. Además, conocen bien sus costumbres y reacciones y saben cómo tratarle. Aun así, no está de más que les recordéis vuestras pautas para ayudarle a expulsar los gases, para calmarle si llora…

Lo ideal es que ellos se trasladen a vuestra casa, para que el pequeño siga estando en su ambiente y no se sienta extraño. Pero si no puede ser y les lleváis al niño a la suya. Ahora bien, en este caso, para que se sienta cómodo y no eche nada en falta, recordar coger todo lo que pueda necesitar: la cuna de viaje, un pijama cómodo, el chupete, los utensilios para darle de comer, todo lo necesario para su higiene, una muda completa por si se mancha, todo lo que vuestro bebé necesita.

Y un consejo más:

Si volvéis pronto y pensáis en pasar a buscarle a casa de los abuelos, es preferible que le dejéis allí toda la noche. Porque si le sacáis a la calle de madrugada puede enfriarse, asustarse o desvelarse.

Aunque insisto, que lo mejor sería que los abuelos se trasladasen a vuestra casa para que el bebé siguiera en su ambiente, ya que también vosotros estaréis más tranquilos.

¿Con una canguro?

La otra posibilidad es dejar al niño con una canguro. Para encontrar a alguien de confianza, hablad con otros padres que tengan canguro o llamad a una agencia especializada.

Entrevistad a dos o tres candidatas y quedaros con la que más os guste.

Y aun así, la noche que vaya a quedarse con vuestro hijo, pedidle que llegue pronto, para que os dé tiempo a explicarle las necesidades y los hábitos del pequeño. Decidle dónde están las cosas que puede necesitar y dejadle anotados vuestro número de móvil, el del pediatra y el de urgencias; no porque los vaya a necesitar, sino porque así os iréis más tranquilos.

 

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