Ha llegado el día, ¡Nuestro bebé empieza la escuela infantil! Todo son nervios y dudas sobre cómo se va a desarrollar la jornada. Cuanto más tranquilos estéis, mejor para la adaptación a la Escuela Infantil.

Por que se sigue utilizando el término “GUARDERÍA”

Es un tema que me preocupa, pues quizás hace años sí eran lugares donde “guardaban” niños, pero esto forma parte de un pasado. En la actualidad tenemos escuelas infantiles, las cuales se rigen por las leyes de educación de su Comunidad Autónoma. Y en la que trabajan educadoras con titulación de grado superior, que conviven con los niños aportándoles cariño, seguridad, y programando actividades basadas en el juego para mejorar el desarrollo físico y sensorial de nuestros pequeños.

La adaptación a la escuela infantil

En cada Escuela Infantil tendrán unas pautas de adaptación, dependiendo de la línea educativa que sigan y del proyecto curricular de centro.

Lo ideal para una buena y feliz adaptación del bebé sería:

– Entrar con ellos en clase, poder compartir el espacio del aula junto a nuestros bebés. De esta forma se sentirán seguros dentro del nuevo entorno, pues contarán con la presencia de mamá o papá.

– Ir cada día más rato, quizás empezar con 45 min, y aumentar el horario al ritmo del bebé. Cada niño es distinto y necesitará su tiempo personal para adaptarse, pues cada uno tiene sus propias necesidades, propios sentimientos y su personalidad.

– Entablar confianza con la educadora, para que nuestro bebé sepa que la conocemos bien, que charlamos amigablemente con ella, y que no es una desconocida. Esto les aporta mucha seguridad y tranquilidad, y a nosotros como padres también, cuanto más la conozcamos más confianza tendremos en ella.

– Realizar un trabajo conjunto entre la familia y la educadora para decidir cuando el bebé está preparado para quedarse en el aula sin mamá ni papá, podemos empezar con una hora solo, junto a los demás compañeros.

– Seguir nuevamente el ritmo del niño para ir aumentando las horas sin su familia dentro del aula, hasta conseguir el horario que necesitemos.

– Dedicar mucha atención a nuestro bebé al salir de la escuela infantil, compartir con él juegos y mimos, para potenciar nuestra relación y mostrarle seguridad ante su adaptación.

– Mostrarnos alegres y optimistas, aunque la realidad es que es una situación dolorosa y de angustia por parte de los padres, pues los primeros días son difíciles, pero ante el niño debemos mostrarnos seguros y felices por su incorporación a la escuela infantil.

– Confiar en la educadora, preguntar inquietudes, dudas sobre el estado de nuestro hijo sobre su comportamiento o su actitud en nuestra ausencia. Ella nos explicará cómo se siente nuestro bebé, si llora, si nos echa de menos, o si está feliz y se adapta sin ninguna dificultad.

– Hacer partícipe al niño de la preparación de su ropa, o su bata, o su mochila para el día siguiente, hacer un hábito de su adaptación, hasta conseguir que para él sea normal, y sea parte de su rutina diaria, en la que él participa activamente.

– No hay que angustiarse si el niño durante unas semanas retrocede en su desarrollo, por ejemplo:

Si se vuelve hacer pis en la cama, si no quiere  ir dormir o durante la noche se despierta varias veces con pesadillas, si empieza a chuparse el dedo gordo. Todo esto es muy normal, ya que para ellos es un cambio muy grande y pronto se pasará.

Necesidades básicas en la Escuela Infantil

Los niños de entre 0 y 3 años necesitan encontrar en su aula un ambiente de mucho cariño, de mucha atención tanto a sus necesidades físicas, como a las emocionales, y también encontrar un abanico de actividades basadas en el juego y programadas para su edad en las que puedan desarrollarse tanto física como mentalmente en un ambiente basado en el respeto y el cariño.

Lamentablemente no en todas las escuelas infantiles siguen estos criterios de adaptación, pero cada vez son más en las que el verdadero protagonista es el niño, y donde se rigen por las necesidades de los pequeños, por ello es conveniente informarnos bien antes de inscribir a nuestro hijo a la escuela infantil, buscando así la que más se adapte a nuestra idea de crianza y bienestar.

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