No es raro que los bebé, aunque sean muy pequeños sufran de estreñimiento, sobre todo  cuando toman leche  de fórmula. Sólo en casos muy raros, este trastorno es síntoma de problemas graves, como trastorno es síntoma de problemas graves, como megacolon o hipotiroidismo congénito. Normalmente, el intestino es perezoso por razones funcionales, y sólo son suficientes algunas sugerencias para que esta situación no se transforme tenaz y molesto para el pequeño y para la familia .

Reconocer el trastorno no es fácil, durante las primeras semanas de vida , si el recién nacido toma el pecho, normalmente sus deposiciones son semilíquidas, aunque retenga las heces durante algunos días. Esto se debe, quizás, al tipo  de lactosa que la leche materna contiene.

Por el contrario, si el pequeño es alimentado con leche de fórmula, las heces pueden ser más duras, aunque sólo haya pasado un día  de la evacuación precedente. Por razones que aún no están claras, la leche de fórmula favorece endurecimiento de las heces, se dice que el niño está estreñido cuando las deposiciones no sólo se producen a intervalos de dos o más días entre ellas, sino que causan malestar al pequeño, que precisamente por eso, intenta retener instintivamente las heces, para evitar la molestia que siente durante la evacuación.

Si el problema está causado por una disfunción: sólo en casos muy raros, el estreñimiento es síntoma de problemas más graves, como el megacolon congénito o el hipotiroidismo, que consiste en la carencia de la hormona tiroidea. Hoy en día, esta última disfunción se diagnostica muy pronto, precisamente gracias al examen neonatal que se efectúa de forma rutinaria en el hospital inmediatamente después del nacimiento. El tratamiento consiste en la administración de la hormona tiroidea.

El megacolon congénito puede ser de origen hereditario y comportar una grandísima dificultad, e incluso la imposibilidad de evacuar el meconio, sustancia oscura que ocupa el intestino en el momento del nacimiento. y la  barriga  se hincha ya en los primeros días. La razón de esta disfunción reside en el hecho de que una parte, aunque sea pequeña, del colon  no consigue contraerse normalmente por falta de determinadas células nerviosas de la capa muscular, lo que impide la expulsión de las heces. Este problema se suele diagnosticar en los primeros días o meses de vida y precisa tratamiento quirúrgico.

¿Que hay que hacer?

Algunas moléculas si se añaden a la dieta  del niño en cantidad suficiente, pueden facilitar la evacuación. Esta sustancias no son digeridas por el intestino, y por un mecanismo osmótico retienen agua  ablandando las heces., Por lo tanto, el pediatra puede sugerir introducir en la dieta del bebé malta en polvo muy fino o bien lactulosa, que es un azúcar  artificial. También algunos fármacos a base  de hidróxido de aluminio y de magnesio pueden ablandar las heces. Estos medicamentos se han de administrar bajo el control del pediatra, ya que se deben utilizar durante largos períodos  de tiempo, para que tengan efecto y resuelvan el problema, no provocan adicción.

Lo que no hay que hacer es dar de comer al niño estreñido mucha fruta y verdura, pero no existen pruebas determinantes de que la alimentación pueda incidir de manera apreciable sobre este problema. Por lo tanto, hay que ofrecer al niño estos alimentos, pero no hay que insistir para que se los coma a toda costa. Por otro lado, los laxantes están contraindicados porque irritan el colon y provocan adicción.

¿Sabías que si el estreñimiento se presenta en un niño de unos dos años, en el período en el que se le suele quitar el pañal, puede ser síntoma de una rebelión frente a los padres que intentan acostumbrarle al orinal?

En estas situaciones, los pequeños pueden retener las heces incluso durante un par de días. Normalmente, los padres, por miedo a que el niño pueda sufrir un bloqueo intestinal, tienden a intervenir con laxantes, supositorios o enemas, que aumentan el riego de intolerancias.

Para resolver el problema, es necesario convencerse de que la retención de las heces, incluso durante muchos días, no puede provocar bloqueo intestinal y que, por este motivo, se puede intervenir sin utilizar medios coercitivos. Es bueno no hablar nunca del problema con el niño o delante de él, administrarle sustancias que ablanden las heces y esperar a que el pequeño supere el trauma.

¿Cómo actuáis vosotros frente al estreñimiento de vuestros bebés?

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