Primero de todo, el estreñimiento en los bebés se considera normal en los bebés. Puede ser que tu pequeño tenga una deposición después de cada comida, o que deje pasar un día o más entre cada evacuación.
El patrón individual de tu bebé dependerá de los alimentos que coma y beba, lo activo que sea, y lo rápido que digiera el alimento.

Si tu bebé toma leche de fórmula o ya está comiendo alimentos sólidos, es posible que evacue de manera regular por lo menos una vez al día.

Si tu bebé toma pecho, no hay un número “normal” de evacuaciones ni un horario determinado, solo lo que es típico para él. Ten en cuenta que algunos bebés que son amamantados pueden hacer popó una vez a la semana.

Después de un tiempo, te pondrás en sintonía con los hábitos propios de tu bebé. Si no estás segura de si tu bebé padece de estreñimiento, hay un par de indicios que te pueden ayudar a darte cuenta. Entre estos se incluyen los siguientes:

– Sus deposiciones son menos frecuentes de lo normal, especialmente si no ha hecho caquita en tres días o más, y es obvio que tiene dificultad al evacuar.

– Sus caquitas son duras y secas, sea cual sea la frecuencia.

¿Por qué se estriñe mi bebé?

Hay varias posibles causas:

– Alimentos sólidos:
No te sorprendas si tu bebé tiene un poco de estreñimiento a medida que incorpores más alimentos sólidos a su alimentación. Es fácil que suceda debido a que el cereal de arroz, habitualmente la primera comida que se da a un bebé en este periodo de transición, es bajo en fibra.

El estreñimiento puede también ocurrir cuando dejas de dar el pecho a tu bebé,  debido a que esto algunas veces provoca deshidratación.
– La leche de fórmula:
Los bebés que toman pecho de manera exclusiva rara vez sufren de estreñimiento. La leche materna tiene el equilibrio perfecto entre grasa y proteína, por eso produce heces que casi siempre son blandas, incluso cuando un bebé no evacua por varios días.
Si tu bebé toma leche de fórmula, es posible que algún producto en la fórmula le produzca estreñimiento. El componente de proteínas que se encuentra en diferentes fórmulas, puede ser lo que provoque el estreñimiento. Pregúntale al pediatra si puedes cambiar de marca.

– Deshidratación:
Si tu bebé se deshidrata, su sistema reaccionará absorbiendo más líquido de todos los alimentos y fluidos que ingiera, así como también de los excrementos que están en sus intestinos. En consecuencia, hará heces duras y secas con dificultad.

-Una enfermedad o condición médica:
Aunque no es común, el estreñimiento puede deberse a alguna afección subyacente tal como hipotiroidismo, botulismo, y ciertos trastornos metabólicos y alergias alimenticias.
En casos poco comunes, el estreñimiento es producido por una afección conocida como enfermedad de Hirschsprung o megacolon congénito, que normalmente se diagnostica en las primeras semanas de vida. Un bebé con esta enfermedad padece un defecto congénito que impide el funcionamiento correcto del intestino.
Si parece no haber una razón clara por la que tu bebé hace deposiciones duras y con dolor, será conveniente que el médico le haga una revisión, para que descarte dichas enfermedades.

¿Cómo puedo tratar el estreñimiento de mi bebé?

– Procura que haga ejercicio:
Si tu bebé ya gatea, trata de animarlo para que se desplace de un lado a otro. Si todavía no gatea, trata de que mueva de arriba abajo sus piernas: cuando esté acostado sobre su espalda, mueve suavemente sus piernas hacia adelante con un movimiento circular como si estuviese pedaleando en una bicicleta.

– Masajea su pancita:
Debajo del ombligo, a unos tres dedos de distancia (en el lado izquierdo), ejerce una presión suave pero firme con las yemas de los dedos. Presiona hasta que sientas una firmeza o una masa. Mantén esa presión suave pero constante durante unos tres minutos.

– Cambia la marca de la fórmula:
Si alimentas a tu bebé con leche de fórmula, pregúntale al pediatra si puedes cambiar de marca o consulta con el pediatra otras opciones que puedas tener.

– Añade un poco de zumo de ciruelas a la fórmula o leche materna:
Consulta con tu médico si puedes añadir un poquito de zumo de ciruelas a la fórmula o leche materna. Esto lo puedes hacer si tu bebé tiene por lo menos 4 semanas desde que ha nacido. Por norma general, no es necesario que le des zumo a tu bebé, pero un poquito está bien para ayudar a aliviar el estreñimiento.

No le des zumo antes de consultar con el pediatra sobre la cantidad a darle a tu bebé, dependiendo de su edad.

– Aumenta su consumo de fibras:
Si tu bebé tiene la edad suficiente para comer una variedad de alimentos, reduce aquellos que favorecen el estreñimiento como el arroz, las bananas y las zanahorias cocidas. Trata de darle unas cuantas cucharadas de puré de ciruela, chabacano (albaricoque, damasco) o pera para estimular la evacuación.

Para mejores resultados, primero dale un masaje a tu bebé en su pancita y luego algunos alimentos ricos en fibra.

– Consulta sobre de las opciones de tratamiento:
Pregúntale al doctor de tu bebé si puedes usar un ablandador de heces de venta sin receta médica para facilitar sus evacuaciones, pero nunca le des un laxante sin la autorización del médico.

El doctor también puede sugerirte que pruebes con un supositorio de glicerina si es que el bebé tiene un fuerte estreñimiento. El supositorio estimula el recto y lo ayudará a expulsar las heces.

Usar un supositorio de vez en cuando está bien, pero no lo hagas de manera habitual, porque tu bebé podría generar una dependencia hacia ellos en el momento de evacuar.

Aplícale loción de aloe vera en la zona afectada
Si tu bebé está expulsando heces duras y secas que lastiman la delicada piel que rodea la abertura del ano (observarás unas pequeñas lesiones que se llaman excoriaciones o un poco de sangre), aplícale loción de aloe vera en la zona para ayudarlo a sanar. Trata de mantener el área lo más limpia y seca que puedas. No te olvides de mencionarle esto al pediatra.

¿Cuándo debo ir al pediatra?

– No está comiendo.

– Pierde peso.

– Tiene sangre en sus evacuaciones.

– Si los tratamientos básicos, como cambios su dieta, no mejoran su estreñimiento.

– Si es menor de 4 meses, llama a su doctor si sus caquitas son muy duras o no ha evacuado dentro las 24 horas de cuando normalmente lo hace. Recuerda que no debes darle un laxante o supositorio sin la autorización del médico.

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