En la primera infancia el morder no es diferente a cualquier otro tipo agresión. El morder, a veces, puede ser benigno y transitorio. Un bebé no tiene un lenguaje enriquecido y probablemente utilizará su cuerpo para expresarse. Si uno responde rápidamente al primer intento, clara y amorosamente, no habrá una segunda vez. Si tu bebé está mordiendo repetidamente, dos cosas están sucediendo: tus respuestas no son claras, la razón por la cual lo lleva a morder no ha sido atendida.

Se evidencian más casos de mordida en los bebés  que van a guarderías, jardines u otros grupos que aquellos que pasan el día con su padre/madre. Sin embargo, morder también ocurre, en menor grado, en los bebés que permanecen en su hogar.

El bebé está siempre inocentemente persiguiendo sus necesidades. Cualquier cosa que haga está enraizada en una razón válida o un propósito específico. Puede tener hambre, que esté descubriendo conceptos de causa-efecto, dentición, que esté imitando a otro niño, frustración. También puede tener una reacción al trigo, soja, azúcar, lactosa, aditivos de las comidas u otras alergias.

 

¿Por qué muerden ocasionalmente los bebés?

En vez de focalizarse en el morder, centrémonos en encontrar las razones  por las cuales el bebé necesita morder. No me refiero a lo que quiere en ese momento (caramelo, juguete), sino la razón por la cual recurre al morder para expresarse. Observa signos de frustración, soledad, celos, impotencia o la necesidad de más afecto y autonomía. Atendiendo las causas, el síntoma desaparecerá. Gritar, empujar o amenazar al bebé no ayuda debido a que la verdadera causa no está siendo atendida y el bebé se sentirá peor y por lo tanto morderá aún más.

La necesidad de morder, muchas veces, es el resultado de sentirse muy restringido, limitado. Esperar que un niño pueda limitarse, restringirse a sí mismo (estar callado, ser amable, acate por nuestras necesidades o ser educado) puede conducir a sentimientos de rabia e impotencia. Incluso con padres  muy comprensivos y atentos, muchas veces, el niño se siente frustrado e impotente. Una reacción fuerte a su mordida puede satisfacer su necesidad de sentirse poderoso.

 

¿Cómo prevenir los mordiscos?

Un bebé amado, autónomo y en paz probablemente no morderá. No tiene necesidad de morder. Por lo tanto, el primer paso para prevenirlo es respetando la guía autónoma interna del niño, evitando depositar en ellos expectativas y restricciones y mantenerse cerca.

Otra forma de prevenir mordidas es disminuyendo el estrés y “bajar las revoluciones”, llevar un estilo de vida más tranquilo. Quédese más en casa, y pasar todo el tiempo que se pueda con nuestro bebé.

 

¿Cómo responder al primer mordisco?

Cuando un bebé intenta morder por primera vez, una respuesta clara, física, afectuosa y rápida puede prevenir que esto suceda otra vez. Muchos padres dudan y reaccionan muy despacio. Tratando de ser amables, olvidan cómo guiar al niño.

Los niños pequeños aprenden mejor con sus cuerpos. Sé amable, pero también físico, claro y rápido. Si muerde, corre y rápidamente sepáralo del otro niño/a (como lo hubieses hecho si lo vieras correr hacia la calle) mientras le dices algo como, “¡ESO NO!”, en un tono claro, pero cálido. La primera vez puede ser la última si la respuesta es clara

Morder al niño para “que aprenda lo que se siente” le creará confusión y le harás daño. Tus acciones le están comunicando al niño que esto es algo que se puede hacer, ya que tú lo estás haciendo. La reacción del niño será de dolor, miedo y confusión, ya que tu eres la persona en quien confía para recibir amor y seguridad incondicional. Darle un mini-sermón al  tampoco sirve. El niño solo puede escuchar, “Papá/mamá no están contentos conmigo. Soy malo.” Como resultado, dudará de sí mismo y por lo tanto, morderá más”

 

El bebé muerde a otros bebés

Si tu bebé está mordiendo dentro de un grupo de juego, puede ser que esté demasiado frustrado y estará mejor si no participa dentro de un grupo de niños. No hay apuro para que los niños experimenten participar en juegos con niños de su misma edad, considero esto poco natural y crea dificultades sociales también no naturales. Al permitirle jugar con adultos o un niño mayor y atento por lo general dejará de morder.

Cuando ocurren mordidas entre hermanos es similar a lo que sucede en los grupos de juego, solo que esta situación no se puede cambiar. El niño que muerde a su hermano obviamente está frustrado y necesita más atención de los adultos. Al conocer cuáles son las causas por las cuales muerde, uno puede ser más compasivo y hasta capaz ser más creativo para encontrar formas de pasar tiempo, uno a uno con cada niño. Satisfaciendo las necesidades de cada uno.

Para prevenir las causas por las cuales los niños muerden, satisface sus necesidades básicas de amor, atención, cuidados, etc. Esto no significa darles lo que ellos quieren y piden siempre. Un niño emocionalmente contenido no desarrolla la necesidad de pedir tantas cosas. Pedir cosas es el substituto de una necesidad primal. Para prevenir la mayoría de las dificultades que observamos en los niños pequeñotes  recomendable mucho contacto físico.

Con cariño, comprensión y mucho amor ésta etapa pasará.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

X