Algunos niños son muy emprendedores y cuando saben ponerse de pie, empiezan a salirse de su cuna. Conviene estar preparados, el bebé se pone de pie en la cuna.

Mientras que algunos pequeños nunca trepan por las barandillas y esperan hasta que sus papás acuden a sus gritos, otros, sin embargo, echan su pequeño cuerpo sobre los barrotes para dejarse caer al otro lado. O manipulan el cierre hasta que logran bajar la barrera. Hay que tomar precauciones.

Medidas anticaídas

Si a tu hijo le encanta trepar y subir escaleras, ten cuidado:

– No metas juguetes muy grandes en su cuna, puede utilizarlos como peldaño para salirse.

– No pongas junto a su cuna sillas u otros muebles, pueden servirle como escalón en su bajada.

– Vístele con un pijama tipo saco. Esto limita su libertad de movimientos. Si tiende a quitárselo abriendo la cremallera, pónselo al revés, con la cremallera en su espalda no podrá desvestirse.

– Si su cuna tiene un fondo regulable, coloca el colchón en el nivel más bajo. Sube siempre la barandilla, también cuando tu hijo no esté dentro.

– Si tu peque ya se salió alguna vez, aplica estos consejos:

– Coloca un colchón en el suelo o unos cojines rodeando su cuna.

– Revisa su cuarto para eliminar cualquier peligro, como cables, enchufes, acceso a escaleras…

– Existen mallas o redes para cunas que se fijan con velcro a las barandillas, creando una especie de tienda de campaña. Ésta mantiene al bebé seguro en su cuna.

Compra una cama infantil que le guste

La cuna es un lugar protector para el niño. Si el tuyo aún no se sale, espera hasta que el espacio le resulte muy pequeño. Pero si ya se sale o si se encarama a la barandilla, conviene dar el paso de cambiarle a una cama.
Lo principal es presentarle esta novedad con entusiasmo, para que le haga ilusión. Puedes elegir una cama específica para niños pequeños, que tienen el mismo tamaño que el colchón de la cuna, pero con el aspecto de una cama normal. Suelen venir con las barandillas empotradas y a veces tienen forma de coche o de tren. Algunas se pueden agrandar a medida que el niño crece.
Si es una cama normal, coloca barreras protectoras en sus laterales, así evitas que el niño termine en el suelo y además le creas un espacio íntimo, parecido al de la cuna. Colocando los mismos peluches y adornos que utilizaste para la cuna, su camita será para él un lugar íntimo y familiar.

¿Le cambias a la cama porque va a nacer otro bebé?

Evita que ambos hechos coincidan. No sólo porque son novedades grandes en su vida, sino también porque le hará sentirse desplazado. Efectúa el cambio por lo menos dos meses antes de la fecha prevista del nacimiento. Así tu hijo estará acostumbrado a su cama de mayor antes de que el bebé ocupe su cuna. Cuando el segundo bebé llega tan seguido al primogénito, puede ser mejor pedir prestada otra cuna.

 

Y tu, que haces para evitar que tu bebé se ponga de pie en la cuna y se caiga.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

X