Cuando un niño pequeño comienza a andar, entre los artilugios que se emplean para ayudarle a que tenga equilibrio y coja seguridad a la hora de andar está el andado o tacatá. Éste es una especie de armazón con un asiento en el que el bebé se sienta o bien se pone de pie, tocando el suelo y con el que poco a poco empieza a desplazarse.

Existe un gran debate sobre si un andador es bueno para los bebés. Padres que no reparan en que igual no es preciso emplear un tacatá para que el bebé empiece a caminar. En el otro lado se posicionan aquellos expertos que han realizado estudios acerca del uso del andador en bebés y que expone una serie de argumentos por los que no es bueno emplearlo dando razones que tienen que ver con el desarrollo del bebé y posibles efectos en su salud.

Ventajas del uso de andador o tacatá

Principalmente, el andador tiene dos ventajas, pero que no están relacionadas con el acto de aprender a andar:

– Una forma de divertirse
Empezaremos con las ventajas de usar tacatá en un bebé para ayudarle a andar ya que son menos, puesto que una amplia mayoría de los expertos están en contra de su uso. Usar andador puede ayudar a que el bebé se divierta. Va a descubrir que puede moverse por donde él quiera sin necesitar que nadie le lleve o le cueste un gran esfuerzo. Así conseguirá llegar a donde quiera, podrá cotillear lo que guste y, a la vez pasará un buen rato.

– Los juguetes a mano
Por otra parte, ese divertimento aumenta al tener una bandeja llena de juguetes con los que jugar mientras que no esté empleando el tacatá para su función principal. Esto hará que el bebé esté entretenido un rato para que la persona que esté a su cargo pueda descansar.

 Las desventajas del andador

Estas son algo más numerosas, y sí tienen relación con el acto de aprender a caminar solos:

– Interfiere en el desarrollo motor
A continuación, vienen las desventajas, mucho más amplias y precisas para desaconsejar el uso del andador en un bebé. En primer lugar, hay que destacar que seguramente sea un retraso del desarrollo motor el bebé. En orden, un bebé aprende primero a sentarse, seguidamente a gatear y ya por último a andar. Si se incluye un tacatá interrumpiendo ese proceso, el aprendizaje no seguirá la vía natural, lo que hará que no progrese, puesto que sólo aprenderá a caminar o sentar si emplea este artilugio, no por sí solo.

– El niño no adopta una postura natural para caminar
Por otra parte, el bebé va a andar de una manera que ninguna persona adopta al caminar. Tendrá las piernas arqueadas por la separación que le obliga a tener el asiento que tiene el tacatá. Esto hará que coja un mal hábito que, a la hora de la verdad no le va a dar la estabilidad necesaria para estar de pie. Esto puede provocar anomalías en las piernas del bebé, especialmente en las rodillas y en los pies. No son sólo las piernas las zonas afectadas, sino que la espalda también se resiente. Como hemos dicho anteriormente, un bebé, hasta que comienza a caminar, sigue un orden natural lo que hace que las distintas articulaciones se vayan fortaleciendo paulatinamente. Cuando unos padres se saltan el progreso natural, las piernas no tienen la suficiente fuerza como para aguantar el peso, lo que imposibilitará que el bebé camine de manera erguida, algo que hará que los dolores en la espalda aparezca.

– Los riesgos que entraña
Otro de los problemas de usar andador son los peligros que puede correr el bebé. El andador les da libertad para ir a donde quieran, lo que puede ser contraproducente si no tienen un adulto controlándoles en todo momento. Es posible que se produzcan caídas porque tienen acceso a zonas peligrosas  como escaleras. Por otra parte, la libertad de movimiento puede hacer que lleguen hasta puntos prohibidos como el acceso a objetos punzantes, tomas de corriente… Hay que tener cuidado de no dejar ningún objeto peligroso a la vista y, sobre todo de no perder ojo a lo que está haciendo y por dónde se mueve.

Andador, ¿sí o no?

Una vez dadas las ventajas y las desventajas que tiene el uso de un andador en un bebé, por muy atractivo que sea verlo en una tienda para niños pequeños, es desaconsejado su uso. Antes de coger artilugio para bebé que pueda influir en su desarrollo motor natural habrá que informarse sobre las ventajas o desventajas de éste. En el caso de los tacatás es más que evidente que supondrá un retraso en su desarrollo, principalmente porque con el andador no aprenderá a andar, sino que cogerá malos hábitos que, luego cuando intente caminar sin él se vea más torpe o tenga mayores dificultades, por no hablar de las lesiones que puede ocasionar al pequeño.

Los andadores se crearon para aquellas personas que, una vez que ya han aprendido a andar, ya sea por un accidente o enfermedad, ven cómo tienen problemas para poder caminar sin ayuda. En este caso el efecto es totalmente contrario, ya que se tratará de una ayuda para posibilitar el movimiento, pero no influirá en ningún desarrollo, puesto que ya sabían caminar

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